02 junio 2012

Reseña: El pequeño Budy y el dragón blanco

 

Título: El pequeño Budy y el dragón blanco
Autor: Julio García Robles
Editorial: Círculo Rojo
Páginas: 154
Año: 2012
Precio: 10.00 €
Edición: Tapa blanda con solapas




En la morada de la nieve, entre las colosales montañas en que el blanco perdura por siempre, existe un pequeño valle que conserva verdes sus prados gran parte del año, Shambala. Donde, envuelto en un halo de misterio y magia, destaca el templo del Brhaman. Éste es el feliz hogar del pequeño Budy, un amable jovencito de mirada viva, tierna y locuaz. Pero su mundo se sacudirá con la llegada del terrible Mahishasura, que todo lo destruye, que todo lo mata... El pequeño Budy y sus amigos deberán enfrentarse a los peligros más inimaginables para hacerse con los cuatro poderes verdaderos del Brhaman, en un desesperado intento por despertar al Dragón Blanco, única criatura capaz de enfrentarse al terrible demonio.


Desde que vi la portada de este libro tuve ganas de tenerlo y cuando leí la sinopsis me pareció más que atrayente. Me apetecía algo de este estilo, ya que nunca he tenido la oportunidad de leer nada sobre monjes y, menos aún, mezclado con fantasía. Su autor, a la que no puedo estar más agradecida, me lo envió por sorpresa, no sabéis la cara de felicidad que se me quedó al abrir el paquete.

Budy es un niño especial, no sabe de dónde viene, pero en el valle de Shambala lo han acogido como a uno más. Pese a que todos llevan el pelo rapado, Budy luce una melena larga y blanca como la nieve. Ya que el pelo blanco es signo de sabiduría, su maestro pensó que había un motivo para que lo tuviera así y decidió que no sería buena idea cortarlo. La tranquilidad acompaña la vida de todos, hasta que aparece el malvado Mahishasura junto a sus siete jinetes del mal. El maestro enviará a Budy y a sus tres amigos en busca del Dragón Blanco, el único capaz de vencer a sus enemigos...

Lo primero que he pensado al comenzar a leer este libro ha sido que sería una lectura estupenda para jóvenes, esas lecturas de colegio/instituto que lees junto a toda tu clase. A lo largo de las páginas me di cuenta de que no sólo era apropiado para esas edades, sino que cualquier persona podría leerlo y emocionarse con las aventuras de estos chiquillos.

La forma de narrar de Julio consigue atraparnos desde la primera línea, haciéndonos sentir la misma ilusión que cuando éramos pequeños y queríamos saber cómo terminaba un cuento. A pesar de que no se profundiza mucho en la personalidad de los personajes, es imposible evitar cogerles cariño.

En esta historia conoceremos varios animalillos muy especiales, que serán de vital importancia para Budy y sus amigos, ya que sin ellos no podrán conseguir su objetivo; a seres malvados, que intentarán cubrir de penurias todos los lugares que visiten; y, por supuesto, a los chicos, que nos darán una muestra de lo importante que es la amistad. Su final me pareció realmente sorprendente, me emocionó mucho y, lo más importante, me hizo sonreír.

Considerando que es un libro bastante finito -apenas 154 páginas-, no puedo profundizar mucho en la historia, ya que mataría la esencia que contiene. Sí puedo decir que no me arrepiento para nada de haberle dado una oportunidad. Hacía mucho tiempo que no me sentía así cuando leía, es una sensación que sólo he sentido cuando era pequeña y que me ha encantado volver vivir.

En conclusión: Si os apetece retroceder un poco a la infancia y descubrir una historia que merece la pena, o quizás regalársela a alguien más joven para que aprenda a disfrutar de la lectura, os animo a darle una oportunidad a la historia de el pequeño Budy, no os arrepentiréis.

Gracias a Julio García Robles.

2 comentarios:

Crónicas de los Reinos dijo...

La verdad es que este libro también me llamó la atención cuando lo vi ^^
Parece entretenido y por lo que dices sorprende y emociona, eso está genial! :)
Buena reseña guapa!
Besitos!

Adri lunático dijo...

No lo conocía. Tiene una pinta genial.
Otro para apuntar en la lista ^_^
Gracias por la reseña.
Besos